La primera la razón, y más importante, es que el pasto sintético es de BAJO MANTENIMIENTO, tanto en costo como en tiempo. Para el pasto sintético no se requiere podar, rellenar de tierra, aplicar fertilizante, regarlo y deshiérbalo. Las suciedades pueden ser retiradas con poca agua y muchas veces las personas lo confunden con pasto real.

La segunda razón es que el pasto sintético sí es ECOLÓGICO Y SUSTENTABLE porque permite el ahorro de agua tanto en días calurosos como secos, algo que sí sucede con el pasto natural. Adicional a esto, se evita el uso de pesticidas, herbicidas y fertilizantes que contienen químicos, hecho que coadyuva al medio ambiente.

Por último, el pasto sintético es de una VIDA PROLONGA. Su durabilidad se debe no solamente a los materiales con que está hecho este producto sino a que es muy resistente a cada estación del año y al contacto con las personas.

¡Elige bien, elige pasto sintético!